El mentoring como acto filantrópico

“No hay mayor satisfacción

ni mayor recompensa

que la de ser una referencia

en la vida de alguien”,

                                                                 Mary Rose McGeady

 

Por todos es sabido que el mentoring consiste en desarrollar, cuidar, compartir y ayudar en una relación en la que una persona invierte tiempo, know-how y esfuerzo en potenciar el desarrollo de otra persona, en el ámbito de los conocimientos y las habilidades, y dar respuestas a necesidades críticas de la vida de esa persona en direcciones que preparan al individuo para una productividad mayor o un éxito en el futuro.

Las raíces de la práctica del mentoring pueden trazarse hasta la antigüedad. La propia palabra fue inspirada por el personaje de Méntor en la Odisea de Homero. A pesar de que el personaje de Méntor en la historia es un anciano aparentemente inefectivo, la diosa Atenea toma su apariencia para guiar al joven Telémaco en su tiempo de dificultad.

Existen sistemas de mentoring históricamente significativos, incluyendo el gurú, los ancianos, el discipulado practicado por el judaísmo rabínico y la iglesia cristiana, y el sistema de maestro-aprendiz dentro de los gremios medievales.

Aplicado al mundo de la organización, el mentoring pretende:

– LIBERAR EL POTENCIAL: acelerar el proceso de desarrollo personal y profesional a través del apoyo de una persona de mayor experiencia.

– TRANSFERENCIAS DE SABER HACER: capitalizar el saber acumulado en las personas que existen en las organizaciones y que pueden aportar sus experiencia a favor de otros.

– PATROCINIO-RELACIONES: generar vínculos valiosos entre  los mentores y los mentees, entre los primeros y las personas de la organización, y entre los primeros y unos terceros ajenos a la organización. Se trata de vínculos o relaciones que pueden reforzar su desarrollo personal y profesional, el logro de  sus objetivos y  su posición en el ámbito donde se utilice el mentoring.

Pero no olvidemos que en cualquier caso, el mentoring es una técnica muy compleja que engendra toda una filosofía de la que queremos destacar su carácter eminentemente filántropo. Un buen ejemplo de esto es el Programa Mentor, donde Linkmyjob colabora. Esta iniciativa de la Cámara de Comercio Hispano-Sueca, que ya se encuentra en su tercer año de vida, no nació con el objetivo de que los mentores fueran representantes de las empresas y reclutaran a jóvenes talentos, sino que participaran como buenos ejemplos dando nuevas perspectivas y nuevos ángulos a problemas y situaciones reales profesionales. Surgió y se sigue desarrollando actualmente con la concepción de filantropía aplicada al mundo de la empresa, de servicio a la comunidad, ya que los mentores realizan esta labor de forma altruista, sin ningún tipo de remuneración económica a cambio.

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