Por qué contratar un proceso de «outplacement» seas empresa o desempleado

Desde que comenzó la crisis en 2008 muchos trabajadores han tenido que oír la típica frase de “lo sentimos, pero ya no precisamos de tus servicios”, y tras ello, verse en una situación de desempleo con la que no contaban. En esta situación, los siguientes pasos también son más que conocidos: actualización del currículum, envío de solicitudes de empleo y cartas de motivación a gran cantidad de empresas, e inscribirse como demandante de empleo. Sin embargo, lo que no se conoce tanto, son las nuevas formas que existen hoy en día para llegar de manera más directa al mercado de trabajo, o dicho de otro modo, los procesos de outplacement.

¿Qué es un proceso de outplacement? Son unos programas de recolocación que tienen una duración aproximada de seis meses en los que se ayuda al trabajador desempleado con una serie de técnicas a reubicarse en otro puesto de trabajo. Según el sector y el perfil del candidato, estos programas pueden prolongarse hasta un año. La clave es reorientarles y facilitarles la reinserción laboral.

Este programa de reinserción laboral se puede conseguir a través de dos maneras. La primera opción es cuando es la propia empresa que realiza el despido la que te ofrece el servicio de outplacement. Esto se suele dar cuando se trata de empresas grandes que realiza algún ERE y contratan a empresas consultoras de RRHH para que realicen estos programas con los trabajadores que han despedido. Así, reducen conflictos emocionales con la empresa y logran que los trabajadores vean el cambio de empleo como una nueva oportunidad y un nuevo desafío personal. La segunda opción es cuando son los propios trabajadores los que contratan por cuenta ajena estos programas a las empresas de RRHH y reinserción laboral.

En datos, las tasas de éxito contrastadas con empresas de consultoría de recursos humanos cifran en un 70% el éxito a los seis meses. Sin embargo, lo más determinante para el éxito de un proceso de outplacement es el esfuerzo y la perseverancia del candidato, ya que estos procesos no aseguran al 100% la obtención de un puesto laboral acorde al perfil deseado.

Estos planes ayudan al postulante a preparar su camino hacia su nueva meta, y son especialmente productivos cuando el demandante ha estado mucho tiempo en un mismo puesto de trabajo. Gracias a este programa, la persona desempleada adquiere nuevas habilidades para prepararse antes de una entrevista y aprende cuáles son los últimos métodos para encontrar trabajo. En pocas palabras, descubre cómo adaptarse al cambiante mundo del mercado laboral.

¿Cuáles son las ventajas de contratar este tipo de procesos?

  • Para las empresas: Ayuda a fortalecer la imagen corporativa de la empresa, disminuye el riesgo de demandas laborales, contribuye al desarrollo profesional y personal del empleado, y además, demuestra el compromiso de bienestar que la empresa tiene con sus trabajadores.
  • Para el postulante: Fortalece su autoestima, adquiere nuevas competencias, asume nuevos riesgos con mayor facilidad y obtiene una mayor capacitación tanto profesional como personal.

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